El portavoz de la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB), Sutopo Purwo Nugroho, señaló este lunes (1.10.2018) en una rueda de prensa en Yakarta que creen que el número de muertos aún subirá más porque hay “cientos de víctimas” enterradas bajo el barro en Petobo, un área de Palu.

Sutopo indicó que la ayuda logística, escoltada por soldados, ha comenzado a distribuirse entre los damnificados y que el restablecimiento del servicio eléctrico continúa siendo una prioridad.

La llegada de equipo pesado a Palu, la capital de la provincia de Célebes Central y la ciudad más afectada, contribuirá a agilizar las tareas de rescate entre los edificios derrumbados.

Sutopo elevó a 144 el número de extranjeros -respecto a la cifra de 71 ofrecida el domingo-que se encontraban en esa región cuando comenzó la catástrofe con un terremoto de 6,1 grados al que le siguió, tres horas después, otro de 7,5 grados y un tsunami que causó la mayoría de las víctimas.

Recuperación de los cuerpos de las víctimas del tsunami en Palu, Indonesia.Recuperación de los cuerpos de las víctimas del tsunami en Palu, Indonesia.

En la playa Talise, en Palu, donde el tsunami causó numerosos muertos y destrucción, cooperantes de varias ONG retiraron hoy más cadáveres entre las ruinas de un edificio, mientras vehículos continúan encajados en las paredes de las casas más cercanas a la costa.

Centenares de personas se agolpaban esta mañana a la entrada del puesto de comandancia militar 132 Itudulaka, en el centro de Palu, en busca de alimentos.

“El agua, el arroz, lo necesitan”, dijo el hostelero Rachmat Lapoa, al explicar que falta personal para repartirlo entre los afectados y “no se puede atender la ola de gente en un solo sitio”.

La escasez de gasolina amenaza los generadores que iluminan la ciudad y son la única fuente de electricidad debido a que continúan los cortes de luz y en las comunicaciones.

Las autoridades continúan las labores de búsqueda y rescate de supervivientes y víctimas, mientras técnicos trabajan para restablecer los servicios básicos y el suministro eléctrico.

El Ministerio de Sanidad se encarga de abastecer de personal y material médico a una zona donde hacen falta especialistas en ortopedia, cirujanos generales, neurocirujanos, anestesistas y enfermeras.

El aeropuerto de Palu reabrió ayer a vuelos comerciales, aunque las autoridades avisaron de que se dará prioridad a la ayuda humanitaria, que llega desde la primera noche en aviones y helicópteros militares.