El estado de Florida volvió a ser escenario de un mortal tiroteo este domingo.

La oficina del alguacil de Jacksonville, Estados Unidos, informó de un “tiroteo masivo” durante un torneo de videojuegos en el que se registraron “varios muertos”.

Aunque fuentes citadas por medios locales apuntan a que al menos cuatro personas murieron y otras 11 resultaron heridas, las autoridades no especificaron el número de fallecidos.

“Tenemos víctimas fallecidas en la escena. También tenemos personas heridas en el hospital”, dijo en una breve conferencia de prensa el alguacil de Jacksonville, Mike Williams.

El alguacil sí confirmó que entre los muertos se encuentra “un hombre blanco” sospechoso de ser el responsable del tiroteo, aunque no ofreció más detalles.

También anunció que es el único sospechoso, por lo que no se busca a ninguna otra persona implicada.

El torneo se estaba transmitiendo en vivo por internet.

En el impactante video que recoge el momento, ampliamente difundido por redes sociales, se escuchan de fondo numerosos disparos y gritos antes de que la emisión se cortara.

Según el diario Los Angeles Times, que cita a un testigo, un participante abrió fuego después de perder una partida y, posteriormente, se quitó la vida. Las autoridades, sin embargo, no confirmaron esta información.

La competición sobre el videojuego de fútbol americano Madden NFL se celebraba en un bar de juegos en el interior de un restaurante del Jacksonville Landing, un complejo comercial en el centro de la ciudad.

Los agentes de las fuerzas especiales (SWAT) rastrearon el edificio y rescataron a las personas que se habían escondido en los locales del centro comercial.

El gobernador de Florida, Rick Scott, dijo que estaba siendo informado sobre la situación y confirmó que habló con el alcalde de Jacksonville, Lenny Curry, para ofrecerle ayuda del estado.

Restricciones de armas en Florida

El estado de Florida ha sido escenario de grandes tiroteos masivos en los últimos años.

En 2016, 49 personas fueron asesinadas en la discoteca Pulse de Orlando, un club nocturno frecuentado por la comunidad LGBT.

El pasado mes de febrero, un exalumno de la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas, en Parkland, mató a 14 estudiantes y tres profesores.

Un mes después de esta matanza, el gobernador Rick Scott firmó una ley con nuevas regulaciones para controlar el acceso a las armas en Florida.

Las medida elevó de 18 a 21 años la edad para comprar rifles, impuso un período de espera de tres días en todas las ventas de armas y autorizó al personal docente a ir armado a las escuelas.

Prohibió también la venta de los llamados “bumpstocks”, unos dispositivos que permiten que un arma semiautomática funcione de manera similar a las automáticas.

Sin embargo, la legislación no incluyó la prohibición de los rifles de asalto, como reclaman muchos de los sobrevivientes de los tiroteos.

La Asociación Nacional del Rifle, de la que el propio Scott es miembro, presentó un recurso contra la nueva ley al considerar que viola los derechos constitucionales de los ciudadanos.