El equipo de atletismo alemán está ante una debacle histórica: tras la primera mitad del Mundial en Londres solo ha obtenido una medalla. A su regreso, se analizarán las causas de este decepcionante resultado. Sin embargo, no se puede dejar de lado un aspecto: el norovirus. Hasta ahora, 13 atletas y entrenadores alemanes están afectados. “Es una situación excepcional, una crisis. Este no es Mundial normal. Lo que está pasando me rompe el corazón”, dijo Idriss Gonshinska, el entrenador jefe de la Asociación Alemana de Atletismo (DLV, por sus siglas en alemán). “Estaré contento si logramos juntar un equipo para la carrera de relevos”, agregó.

Ya en vísperas del Mundial, que comenzó el 4 de agosto, se enfermaron cuatro atletas de la DLV. Los médicos de la asociación reaccionaron de inmediato y alojaron a los deportistas, afectados por vómito y diarrea, en habitaciones individuales, informaron a la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo IAAF, entregaron muestras de heces y esperaron los resultados. Ese mismo día, el departamento médico prohibió el contacto físico entre los atletas y les recomendó evitar los baños públicos, así como lavarse seguido las manos.

A pesar de estas medidas, desde entonces cada día dos deportistas se han infectado con el norovirus, que se transmite por las mucosas y puede sobrevivir cierto tiempo fuera del cuerpo. La infección se caracteriza por vómitos y diarrea líquida. La gastroenteritis les roba demasiada energía a los atletas.

Como consecuencia, actualmente el equipo de Alemania está compuesto por dos partes: aquellos que han estado en Londres desde el principio y los que apenas están llegando para participar en sus respectivas competencias. Estos últimos fueron alojados en otros hoteles. Para reducir el riesgo de contagio no reciben fisioterapia.

La cuarentena: una medida polémica

El norovirus también afecta a los candidatos a medallas. A pesar de sentirse bien, el corredor Isaac Makwala, de Botsuana, fue enviado a la habitual cuarentena de 48 horas, por lo que no pudo participar en la final de los 400 metros. “No es justo, incluso creo que se trata de sabotaje”, dijo el deportista africano a la cadena de televisión ITV: “Me pregunto qué habría pasado si se hubiese tratado de uno atleta británico. ¿Tampoco le hubieran permitido correr? Esto me rompe el corazón”, agregó. Makwala por lo menos podrá participar en la final de la carrera de los 200 metros.

De acuerdo con los organizadores del Mundial, 30 entrenadores y asistentes se han enfermado. Pero, al parecer, se ha logrado controlar la situación.